Seguidores: ¿Complicados o Resueltos?

Seguidores: ¿Complicados o Resueltos?

La idea de fluir y no complicarse cuando el líder solicita algo resulta crucial. Hay dos tipos de seguidores, por una parte están los complicados que se enredan, divagan, son subjetivos, se defienden, y resisten el flujo natural de los procesos; por otra parte, están los resueltos que captan, son receptivos, buscan alternativas, fluyen rápidamente, resuelven, son empáticos y facilitan el curso de acción de los procesos. Los complicados usualmente son inefectivos y se terminan convirtiendo en una carga para el líder; estos, difícilmente ascienden y perduran en las organizaciones; mientras que los resueltos tienden a la efectividad, son de gran utilidad para el líder y se desarrollan en la organización con mayor facilidad y versatilidad. En este sentido, es importante reconocer la incidencia de la cultura organizacional en el asunto. Hay culturas organizacionales que exigen rapidez debido a la naturaleza de urgencia que impera en el área funcional, el tipo de negocio o la industria en particular, y, en este sentido, lo valioso radica en la capacidad de un seguidor  para adaptarse y responder a las exigencias de la cultura organizacional, pero con una visión de transformación. La idea de procurar la transformación cultural es de suma valía, ya que los líderes emergentes no solo descifran el código cultural organizacional para adaptarse, sino también para optimizarlo en todos los sentidos posibles. Si una organización es percibida como una fábrica de explotación de personas y un cementerio de talentos; los verdaderos líderes tomarán las riendas con dedicación, sabiduría y colaboración para lograr la transformación del sistema hacia un ambiente habilitante y de fluidez.