Lo importante no es solo detectar las necesidades de la gente a nuestro alrededor, es igual de importante el hacer algo al respecto. Manifestar empatía, es básicamente ponerse en los pies de la otra persona; mientras que ser creativo implica buscar nuevas maneras de ver y hacer las cosas. Al unir estas dos perspectivas, tenemos la creatividad empática. Es, básicamente, ser sensible a la realidad de las personas y pensar fuera de lo convencional para suplir de manera relevante cualquier necesidad y sobrepasar sus expectativas de atención, servicio y manifestación de aprecio. La creatividad empática consiste en procurar entender a las personas y mantener activa constantemente la mente para ingeniar maneras particulares y personalizadas de servir a otros. Es, en pocas palabras, manifestar aprecio personalizado de forma creativa.
Sampedro, J. (2007) Manual de Calidad de Servicio. Leadershift Global Leadership Consulting. p.19. Valencia, Venezuela.





